sábado, marzo 24, 2007

De mi para Paulo Coelho (esto es para ti baby)


En estos momentos me encuetro leyendo "El Alquimista", libro de Coelho, tengo la prueba el lunes leo lento y mas encima me cuesta concentrarme, cada vez que leo me pongo a pensar en lo que dice y lo relaciono conmigo asi que no avanzo nada, voy en la 52 y son como 238 páginas, bueno en fin eso no es lo que me interesa... a no ser de que aparte de leer tengo que aprenderme las palabras del vocabulario del libro y buscar los sinonimos y los antonimos, ahh.
En la parte de atrás de mi libro sale una foto del porte de toda la plana de don Coelho con una sonrisa burlesca, asi como diciéndote: ¡En que te metiste weón!, te tengo leyendo mi libro y soy feliz!, oyy, que me pica eso ...y a demás cada vez que paro de leer descargo mis frustraciones mirándolo a la cara y le digo: ¡Este weón se cree, es como un sabio!, ¡podríai hacer libros mas cortos! y le hago hoyudos (el gesto técnico ordinario del dedo del medio) y le brillán sus ojitos de satisfacción.
Y bueno eso era, se me va el brillo del día y el tiempo en esa clase de pensamiento y pensando como lo iba a escribir ahora, que ya se me han quitado las ganas de leer. Confiezo que con "Verónica decide morir", me caiste como el hoyo, aunque leí como dos páginas, pero me da cierta esperanza creer que lo que escribes del destino en el Alquimista puede ser verdad: que el universo quiere que seamos felices y que conspira para que eso resulte, siempre cuando tengamos el fuerte deseo de cumplir nuestra "Leyenda personal", nosotros hacemos lo que queremos ser.
De todas formas igual sigo creyendo que eres un finjidor del ironísmo y que pones al descubierto, en evidencia, detalles que serían mejor descubrirlos en la mente y a medida que uno se imagina el libro, que te encanta escribir cosas raras para ridiculizar las situaciones y hacerte el interesante, pero de todas formas ¡igual te quiero amigo!

Me dejaste con ganas de hacer real la escena en que el Rey se Salam se va para volver el día siguiente a encontrarse con Santiago para recibir su decima parte de las ovejas y contarle la forma para encontrar su tesoro. Me imaginé que el gallo se iba por la plaza y Stgo, el pastor miraba sorprendido, porque justo-como suele pasar con los personajes misterioso- el hombre ya no estaba, era com un personaje ficticio o un fantasma y había desaparecido en un tiempo irreal, pero Nó! resulta que estaba atrás del carro de las palomitas caminando mientras se iba, en el momento que Santiago de reía de su propia estupidez de creerlo "fantástico", el rey se depedía con una sonrisa estúpida asi como movía su mano. >.< eso, chao!